RE: Donde hay vida, hay esperanza

Me han tocado las fibras más sensibles de mi ser, ver un Post como el de José Carlos y Edurne al que han titulado "Donde hay vida, hay esperanza", comprender que estaba leyendo algo de lo que muy pocos saben, no negare que la lectura está llena de cierta gracia positiva, de una esperanza que la mayoría de las personas pierden al saber un diagnóstico, ese del que jamás nadie quiere escuchar en alguien cercano y mucho menos en uno mismo.





Pensar ¿Quién puede ser feliz así? Menos del 20% de las personas que la enfrentan salen victoriosos. Es una lucha que no solo demanda una resistencia física tremenda, también demanda un espíritu irrompible, un corazón iracundo con hambre de vida, una mente asqueada de la negatividad con ganas de emanar su propia positividad. Acaso ¿Yo podría resistir una guerra interminable? Me consolé: Gracias a Dios hoy día los tuyos están sanos, si bien cada uno con sus enfermedades, ninguna tan desgastante como esta. Recordé: Pero tuviste a alguien...

Y derrame lagrimas... A veces la vida es incoherente, pero es cuando más sabes que hay algo que aprender.


...


En las últimas décadas jamás tomo gota de alcohol, haciendo una pequeña excepción con un sorbo de sidra los fines de año. Jamás fumo, por sus ideas y costumbres, siempre se apartó de vicios nocivos para su salud. Él pasaba la gran parte de sus días encerrado en su cuarto, estudiando y repasando sus viejos libros para comprender ¿Porque? Desde que tengo uso de razón, siempre se levantó temprano a trabajar, siempre en movimiento, como los elefantes él no podía estarse quieto. Era una persona delgada pero con gusto enorme por la comida. Siempre fue atento con todos nosotros, siempre fue comprensivo con nuestras ideas, con nuestras creencias, llegando incluso a adaptarse a nuestras tendencias, no sé si por complacer o porque realmente le encontró el gusto. Siempre quería contarnos esas historias, aquellas que hacen entregarle el pasado a los que están apunto de vivir el futuro.

Si, jamás fue perfecto, y eso fue bueno. Sus ideas sobre la política nacional generaban debates amargos, siempre quiso que se respetara lo que él decía como buen macho, aunque siempre salía perdiendo al verse rodeado de mujeres (Esposa, Hijas, Nietas). Jamás, y hasta donde yo sé, jamás le falto el respeto a alguien, siempre mantuvo la cordura.

Todo era tan normal, incluso llegando a caer en la monotonía de las actividades, hasta que llego un día, donde a partir de ahí, poco a poco comenzó a toser, poco a poco se fue quedando sin vos, poco a poco la comida comenzó a sentirse como alambre de púas al pasar por la garganta, poco a poco esas pequeñas gotitas de sangre que se mostraban al toser se fueron haciendo coágulos grandes que manchaban la pañoleta con la que se cubría. Siempre odio ir al médico, pero ya no había escusa. El diagnostico siempre fue misterioso para nosotros a petición de él. Comenzó a realizar visitas periódicas al hospital, llegándose a quedar algunas noches en él. Su mirada... Jamás creerías como unos ojos serios con ganas de sonreír decayeron de un día a otro, a ser unos ojos tristes con una esperanza por seguir aquí. Tratar con él no fue lo mismo, su actitud, su carácter, su ser en general cambio, ya no platicaba como antes, no quería demostrar su dolor, sonreía incluso cuando ya no podía. Quería ser fuerte y hacer como si nada pasaba, pero comenzaron las Quimioterapias y con ellas las insignias de algo que a la vista ya no era un secreto.

Recuerdo una tarde, semanas atrás él estaba internado en un hospital en otra ciudad, a 6hrs de distancia. Y de repente, por la ventana que daba a la calle, su silueta estaba exigiendo como era nuestra costumbre, que le abriésemos la puerta. De esos momentos en los que no sabes si es un sueño, si reír, llorar, o simple y sencillamente quedarte con ese nudo en la garganta. Era él, tan contento por estar de regreso.

Me escape, ya estaba harto de tanta quimio.

Y reímos al escucharlo. Pero el gusto de tenerlo de vuelta no nos duró, regreso por complicaciones en su enfermedad, su salud decayó horrible y físicamente no era quien yo conocía hace poco más de un año. ¿Un año? Regreso al hospital, escoltado por sus hijos, aquellos que le siguieron los pasos en lo laboral; escoltado por sus hijas, aquellas que siempre estuvieron al pendiente de él; escoltado por su esposa, aquella que siempre estuvo con él a pesar de las diferencias. Regreso a aquel hospital que era trinchera en una guerra que no perdonaba tregua, él quiso desertar y vivir normalmente, pero el enemigo no tenía piedad, jamás se detuvo, día y noche dejaba que ráfagas de balas de enfermedad cayeran como lluvia de tormenta sobre de él, enfriando la mente y exhibiendo a través de sus ojos que esos ataques no cesarían, esa enfermedad que hasta en sueños hacia que un guerrero tuviera delirios, aquella última barrera para evitar el derrumbe de la identidad, antes de comenzar a adentrarse a la locura. Su boca, se convirtió en una fuente de dolor que desgarraba sangre. Una habitación fue el campo de batalla, de una batalla que termino con la guerra, tan rápido como comenzó. Un soldado se desplomo ante tal lluvia de armamento cancerígeno, cayendo al suelo ante los ojos de sus hijos, llenos de esperanza y fé, que poco a poco se fueron desvaneciendo junto a aquel soldado que valientemente se enfrentó a un enemigo al que no le tiembla la mano al apuntar y disparar a matar, con tal de ganar la guerra.

Aquella noche me cortaron el sueño, aquella noche la tristeza se aferraba a una cosa: Reprocharle a la vida con una justa razón ¿Por que? Si jamás tomo ni fumo, no había relación entre ambos…


...


Describir ambos lados de la enfermedad es casi imposible, son vivencias que no se le desean a nadie, ni como portador ni como familiar de quien lo porte. Si bien aprendes a valorar muchas cosas, tanto como familiar y como portador, siempre es difícil mantenerse con esa esencia tan positiva ante tal guerra… A mí me tocó vivir el lado negativo de la enfermedad, pero no implica que el día de hoy quien la viva sea derrotado, es difícil, lo sé, pero una vez que juntes todo ese coraje para levantarte ante tal masacre celular, todo, absolutamente todo es posible. Es difícil, no lo niego, pero no imposible salir victorioso.


Os deseo lo mejor... y claro: Muy buena vibra! 
Recuerden Diariamente siempre y cada día lo que Queda Prohibido


Helena Sanz

En un principio, uno escribe para sí mismo, luego, cuando me entere de que vos me leía, entonces empecé a escribir para ti. Puedes seguirme si gusta en mis redes sociales, también, puedes compartirme ;3

2 comentarios:

  1. Helena, me alegro muchísimo que hayas compartido este link en mi blog. Nunca había leído esto y me alegra mucho haberlo hecho ahora. Creo que es bueno conocer la persona detrás de la computadora, y con esto sin duda siento que te conozco mejor.
    Sé que es duro convivir con esas cosas, y no hay nada que una persona pueda decir para hacerlo mejor, pero en serio espero que ya estés mejor con este tema, espero que ya hayas podido levantarte; y no olvides que acá contás con amigos desconocidos que te apoyan.
    Un abrazo muy fuerte!

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    1. Gracias! u.u
      Al igual que vos he perdido gente a la que he querido demasiado, tal vez no tan cercana como vos. Tal vez mi sufrir no fue tal como el vuestro, pero comprendo y puedo imaginar por lo que pasas, esta historia desencadeno otras mas, que desencadenaron mas historias como algunas que hoy sigo viviendo. No puedo decir que he sufrido demasiado, sufrí en su momento cada perdida, cada mal rato, pero mis creencias me aferraron a Dios, si, le reproche muchas cosas, pero me enseño a aprender de ellas...
      Él se fue hace años, mas de 10, no llevo la cuenta exacta porque odio esos "aniversarios", lo sufrí de apoco porque su esposa no pudo superarlo nunca (jamas te aferres a esto porque no solo ella sufría, sino toda su familia y como no tienes idea, por verla aferrarse a ese dolor), luego ella se fue tras él, volví a llorar... siguen doliendo sus partidas aun hoy pero no pesan, aprendes a vivir con cada una de ellas, los disfrute, les agradecí todo lo que me dieron, tanto en vida como aun después de ella. Y sigo, pienso un poco egoísta pero siempre recordando y viendo por los mios :3
      Somos humanos, esta vida esta basada en hechos reales, y eso es lo mágico de esto, la ironía del arte y de la poesía del universo.
      Mi extraña amiga, en lo que podamos, recuerda no estas sola.
      Un beso, un abrazo y mis mejores deseos e infinitas buenas vibras!

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